Un vecino de la localidad de Santa Fe se disponía a depositar una bolsa de basura en un contenedor cercano a su domicilio, en el centro del casco urbano de la localidad, cuando al abrir la tapa escuchó aletear a un pájaro. Con recelo se asomó y pudo descubrir que se trataba de tres polluelos de ave rapaz.
El vecino los pudo sacar a los tres del contenedor de basura ya que estaban mezclados con las bolsas, y los introdujo en una caja. Después los trasladó al acuartelamiento de la Guardia Civil. El comandante del puesto de la Guardia Civil de Santa Fe, alertó al Seprona -Servicio de Protección de la Naturaleza-, que envió a la patrulla de Láchar. Los agentes se los llevaron a sus dependencias donde los alimentaron, ya que estaban deshidratados. El personal del Crea -Centro de Recuperación de Especies Amenazadas- de la Junta en Granada, se hizo con los tres polluelos, para poder alimentarlos e intentar que puedan incorporarse a su hábitat natural.
Serpiente
Por otro lado, los bomberos del Parque Norte de la ciudad de Granada fueron avisados ayer por un vecino que había visto una serpiente pitón en un patio interior localizado en la calle Gran Capitán. Los agentes que pudieron ver al reptil no lograron capturarlo debido a que se escondió en una zona inaccesible, para las personas por donde se perdió esta serpiente. No es la primera vez que la buscaban.
La Fiscalía de Granada ha solicitado en sus conclusiones provisionales un año y seis meses de prisión para un joven de 21 años que golpeó «reiteradamente» a un agente con el que mantuvo discutió tras darle el alto cuando circulaba sin casco.
Según el escrito de acusación del Ministerio Público, al que ha tenido acceso Efe, los agentes de la Policía Local de Pulianas pidieron al acusado, J. G. M. que se detuviera, ya que circulaba sin el reglamentario casco. El conductor hizo caso omiso y trató de esquivarlo, lo que provocó que ambos se golpearan. Tras producirse el golpe, apareció en el lugar otro joven que había intentado «darse a la fuga en dirección prohibida instantes antes de la colisión» y que insultó a los agentes y les recriminó que tenían que arreglarle la moto. Igualmente apareció en el mismo sitio otro joven que amenazó a los agentes con quemarles la casa si no arreglaban el vehículo, mientras el conductor de la moto accidentada se acercó a uno de ellos y lo golpeó varias veces en el pecho «obligándole a echarse hacia atrás» y a pedir auxilio.